miércoles, 5 de octubre de 2011

¿Y te vas a perder mis veinticinco?

¿No sabéis lo que me paso la otra noche durante una fiesta en una carpa con un grupo de amigas? Estábamos tomando unos gin-tonics y había un grupo de tíos por allí cerca que no nos sacaban ojo. En concreto, uno de ellos, que no estaba nada mal, me desnudaba con la mirada y solo de pensar en tirármelo, ya me ponía caliente. Como llevábamos ya un rato allí y mis amigas querían ir a otro sitio, pensé que esa noche perdía la oportunidad y pensaba acercarme a él para pedirle el móvil, el mail, el facebook o lo que fuera. Cuando el tío vio que nos largábamos se acerco a mí sonriendo y me dice… “Nena, ¿ya te vas y te vas a perder mis veinticinco…? Me lo quedé mirando sin poder reaccionar y sólo acerté a decirle “¿Qué tienes veinticinco años?” a lo que el tipo bajó la vista hacia su entrepierna, sonrió de soslayo y contestó, “No, nena, mis veinticinco centímetros.”


Sólo de pensar en tamaño rabo en mi boca y penetrándome mojé las bragas, me despedí de mis amigas y le dije al mozo… “venga, vamos a qué me muestres tus veinticinco y más te vale que sea verdad”. Nos empezamos a morrear allí mismo, en la calle, delante de todo el mundo y el tipo no paraba de meterme mano en mi culo, tetas y yo ya notaba como su polla, que prometía ser enorme, se ponía dura y se frotaba contra mi pubis. Estábamos tan calientes que el tío me llevo a un parque cercano, me bajó las bragas en medio del césped, se bajó los pantalones y sacó su polla, que si no tenía veinticinco centímetros y un grosor proporcional, poco le faltaba. Caliente como yo suelo estarlo, empecé a mamarle la polla como si en ello me fuera la vida y de tan excitado que estaba él podía sorber su líquido preseminal, cosa que me vuelve totalmente loca. Después de un buen rato comiéndole la polla y los huevos, el tío me abrazo, me abrió de piernas y me la metió toda entera moviéndola rítmicamente a un ritmo endiablado. La posición y el lugar no eran lo más cómodo pero gocé como pocas veces con sólo un hombre teniendo este real miembro dentro de mi coño y encadené una serie de orgasmos simultáneos como hacía tiempo que no tenía… El tipo, del cual no sabía ni el nombre, la sacó segundos antes de correrse dejándome completamente mojada con su leche. A cambio de este breve momento de placer, me sequé la leche con mis bragas y se las regalé mis bragas impregnadas también con mis líquidos.

Volví a casa descalza, con mis zapatos de tacón en la mano, sin bragas, pero satisfecha del momento vivido. Y eso no lo puedo decir siempre que estoy con un solo hombre.

lunes, 29 de agosto de 2011

Sola en casa

He tenido una semana muy loca después de vacaciones. Llegar a casa, deshacer la maleta, lavadoras, la compra, la vuelta al trabajo, así que ayer por la noche, viernes, decidí quedarme en casita de relax. Me preparé una ensaladita, un poco de fruta y me di el capricho de un gin-tonic de postre. Me encanta dedicarme estos momentos de placer. Son muy necesarios en nuestra vida urbana tan intensa.

Mientras me tomaba el gin-tonic saqué del cajón mi vibrador, que hacía días que no usaba y le cargué la batería para una buena sesión de autoerotismo. Me acabé el gin-tonic, encendí el DVD y me puse una película porno gay de esas que me gustan tanto, con hombres musculosos, un poco peludos y sobre todo con unas pollas inmensas, unos culos apretados y que hacen de todo en pantalla.

Me encanta el porno gay, sobre todo las escenas de grupo, con tres o más tíos follando sin parar y me imagino estar en medio de la escena, comiéndoles las pollas y sintiéndome follada por esas vergas interminables y acabar bañada en la leche de todos ellos.

Me puse cachonda en seguida viendo la escena de tres tíos en la ducha, besándose, metiéndose mano en sus pollas, pajeándose mutuamente, comiéndose los rabos y follándose sus culos.

Encendí mi vibrador y estuve jugando un ratito con mi clítoris. No hizo falta mucho rato para llegar a una cascada interminable de orgasmos. Y es que no hay nada mejor para acabar bien la semana laboral, que unos buenos polvos o en su defecto una buena masturbación.

viernes, 3 de junio de 2011

Pablo y Lucas

Ayer invité a cenar a dos de mis mejores follamigos, Pablo y Lucas.
Les preparé un risotto de ceps para chuparse los dedos y una ensalada de frutos rojos. Bebimos vino tinto y un Ricard que había traído Lucas de Francia como aperitivo.
Me ponen mucho Pablo y Lucas. Son waterpolistas y tienen unos cuerpazos !!! Delgados, fibrados, con el culo apretado y un par de pollas que no te las acabas.
Fue acabar de cenar y al ataque. Me excita ver como dos tíos se morrean y se meten mano en los paquetes y no bien estaba sirviendo el postre que ellos ya estaban magreándose y metiéndose la lengua.
Me puse tan cachonda que no pude evitar, allí mismo, en la mesa del comedor, sacarles las pollas de sus slips y comérmelas una tras otra. Mientras me comía la polla de Pablo, pajeaba la de Lucas y viceversa.
Como soy muy glotona, hasta conseguí comérmelas las dos a la vez, mientras ellos continuaban morreándose y Lucas le metía un par de dedos en el culo de Pablo.
Lo debo hacer muy bien, porque minutos después ambos se corrieron en mi boca, inundándome de leche.
Fue el mejor postre que me pudieron ofrecer.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Y me gusta (y IV)

Hola Michael, ¿como estás? Ya que lo preguntas, deberías saber que soy muy gregaria y entonces me gusta que varios hombres me peguen en las nalgas, que me escupan y que se coloquen todos en circulo encima mío y me meen. Ven un día a casa con un amigo o varios y lo pruebas. Un beso.

viernes, 6 de mayo de 2011

Me gusta (III)

Hola Michael otra vez. Hace unos días te contaba que me gustaba comerme un coñito mientras me follaba una buena polla. Pero si quieres más detalles, pues sí, me gusta hacérmelo con tías tan guarras como yo. Tengo un par de amigas con las que a veces quedamos para tomar el café en mi casa y siempre acabamos desnudas en el salón haciendo de todo. Me gusta que me metan los dedos por mi chochito y por mi culo mientras les como las tetas y me recreo en sus pezones. Y me encanta que una de ellas me penetre con un buen dildo por detrás, mientras la otra me hace cosquillas con su lengua. No te puedes llegar a imaginar la cantidad de orgasmos que puedo llegar a tener mientras mi amiga me lame el higo. Una buena amiga te come mejor el coño que cualquier tío, porque sabe exactamente cuál es ese punto que nos hace vibrar a las mujeres. Yo eso no lo cambio ni por la mejor gang bang, ni por ser ensartada a la vez por dos pollas de 20 centímetros. Es algo imposible de explicar, Michael. Desearía que lo pudieras entender. Creo que me voy a hacer una paja, porque solo de pensarlo ya estoy que me salgo. O me hago un paja o salgo a la calle a buscar a cualquiera que me relaje.


jueves, 5 de mayo de 2011

Me gusta (II)

Hola de nuevo Michael. Me gusta que me follen 5 ó 6 tíos, uno detrás de otro y yo completamente abierta de piernas y que mientras esperan para follarme se vayan masturbando. Yo antes les habré comido la polla a todos ellos, uno detrás de otro. Y cuando los 5 ó 6 me la hayan metido, me hayan follado, penetrado, agujereado, cuando ya tenga el coño destrozado de tanta polla, vayan echando su leche encima de mi cara. También me gusta que todos echen su semen en una copa para luego bebérmela. ¿Vendrías a jugar conmigo y mis amiguitos? Yo creo que te lo pasarías muy bien… Un beso.


martes, 3 de mayo de 2011

Me gusta (I)

Hola Michael. Como sabes, tengo 20 añitos. Soy rubia con el pelo rizado. Ojos claros y labios gruesos. Mi coñito también tiene un suave pelo rizado, como una pelota de tenis. Tengo un cuerpo perfecto, unos pechos turgentes y unos pezones que se erizan al contacto de una lengua que sepa trabajarlos. Me gusta frotarme mis braguitas contra mi clítoris, pero eso ya lo sabes. Me gusta que hombres como tú me bajen las bragas, me abran de piernas y metan su lengua por mi chochito y que mordisqueen suavemente mi clítoris, mientras me meten un par de dedos por el culo. Me gusta que me penetren mientras me como otro coñito rubio como el mío, pero lo que más me gusta es que me folle una buena polla por delante, otra por detrás, mientras le como los huevos a un cabrón como tú.”

Vendo mis braguitas húmedas

Me llamo Patsy. Tengo 20 años y un cuerpo de escándalo. Ayer estaba caliente como una perra y me masturbé durante horas frotando mis braguitas contra mi clítoris y quedaron totalmente mojadas. Si te apetece usarlas para tus fantasías, sabiendo que han estado en contacto con mi coñito, escríbeme y hablamos. Un beso.